Tiende a Zero
- Ramón Otero

- 22 ene 2022
- 5 min de lectura

Los bosques, el cielo, las personas que amas, tu primer amor verdadero, tu perro, la luna y el sol, cada una de las criaturas que vivirán jamás, tú misma y yo… la vida en general, y el propio Universo tal y como la conocemos, lo queramos o no, tienden a Zero.
En julio de 1994, el cometa Shoemaker-Levy, cuyo tamaño rondaba los dos kilómetros de diámetro, colisionó contra Júpiter a unos 216000km/h. Un impacto de un cuerpo semejante, a esa velocidad, habría provocado un ELE (evento ligado a la extinción) en nuestro planeta.
Hace 65 millones de años, un meteorito de diez kilómetros de diámetro, colisionó con la Tierra a unos 70000km/h, y supuso la última gran extinción.
En los años ochenta y noventa, Luis y Walter Álvarez, padre e hijo, ambos eminentes científicos (el padre es premio Nóbel), promulgaron su descubrimiento del lugar donde impactó el asteroide que acabó con los dinosaurios; la península del Yucatán, en el Golfo de México. Restos de dicho asteroide se pueden encontrar repartidos por todo el planeta, en forma de una fina capa de arcilla rica en iridio. El iridio, es un material muy escaso en la tierra. Se sabe que las grandes concentraciones de este material, provienen del impacto de asteroides.
"Cinco veces el planeta estuvo al borde de quedar yermo, pero se recuperó".
Eventos como el que acabó con los dinosaurios, suceden cada muchos millones de años, (370 millones de años para un impacto con un cuerpo celeste de más de diez kilómetros, según los científicos) Júpiter, gracias a su tamaño y situación en el sistema solar, es una inmensa aspiradora que con su gravedad, se encarga de atraer hacía sí, la mayoría de los cometas y asteroides de gran tamaño que entran a nuestro sistema. Sin embargo, a pesar de su presencia, antes o después, un nuevo asteroide impactará contra la Tierra.
Cinco grandes extinciones han sucedido en nuestro hogar. La última, esta de la que hablamos, terminó con el 75% de la vida. Cinco veces el planeta estuvo al borde de quedar yermo, pero se recuperó. Sin embargo, algún día, lo queramos o no, todo terminará.
El sol se expandirá a medida que su material nuclear se agote, y nos consumirá junto con Mercurio y Venus. Puede que antes incluso, una eyección de masa coronal salga disparada hacia nosotros y acabe con el mundo que conocemos. Lo haría en cinco minutos, que es el tiempo que tardaría en llegar esa llamarada desde el sol hasta nosotros. Cinco minutos para acabar con millones de años de evolución. Cruel, ¿verdad? Sin embargo, cierto.
Mi perra Lua, no tiene todavía dos años. Su esperanza de vida, rozará los once o doce a lo sumo. Para ella es mucho, para mí, sin embargo, apenas un suspiro. Es el animal más feliz del mundo cada día cuando corre por la playa. Juega con otros perros, se baña, busca alguien que le dé comida en las terrazas, siempre quiere cariño y pase lo que pase, acude a darte su amor cuando la llamas.
"Ir con todo, es convertir tu vida en un interminable verano".
Yo este año cumpliré cuarenta tacos, y si debo decir algo, es que las últimas dos décadas de mi vida, han transcurrido en un instante. Por eso, si mañana me dijeran que mi esperanza de vida se reduce a la misma que la de mi querida Lua, a toda mi existencia se le daría la vuelta. ¿Por qué? Pues porque en un instante, me habrían robado eso que al menos hoy creo que todavía tengo de sobra. Tiempo.
He tenido tiempo para vivir cosas que soñaba siendo pequeño. He conocido gente y lugares increíbles, y vivido experiencias que solamente yo guardaré en mi recuerdo. Algunas buenas, otras horribles de hecho, pero en cada una aprendí algo, y por eso doy gracias. Si mi tiempo se acabase mañana, al menos puedo decir, que mi vaso lo he dejado medio lleno.
Pero quiero más. Quiero ver crecer a mi hijo, quiero cruzar un océano y buscar la mejor puesta de sol del mundo lejos de Vigo. Quiero escribir decenas de libros. Quiero seguir aprendiendo y nutriendo mi alma de conocimientos. Quiero conocer gente interesante y quiero exprimir esta experiencia de un modo humilde, sencillo pero intenso.
Todo eso es lo que quiero, yo. ¿Qué quieres tú? Tienes tus deseos y anhelos. Tienes tus sueños y tus miedos. Tus ganas de hacer cosas que siguen anotadas en la agenda de tu vida, y no te atreves a realizar, bien porque nunca has encontrado el momento, el dinero o la seguridad para ello.
"Eres millonaria. Tienes lo más valioso que existe en el universo. Algo de lo que cada vez queda menos. Tiempo"
El momento de hacer algo, jamás llegará a no ser que salgas a buscarlo. El dinero, siempre que sea algo sensato, tardará más o menos, pero acabará siendo el suficiente. La seguridad para dar el primer paso hacia eso que ansías, está ahí, en tu interior. Está de pie, preparada, ajustándose el vestido de chaqueta y falda, con el maletín preparado. Mirándote con rostro serio, mientras te pregunta. “¿Vamos?”.
"Vamos". Respondes el día que al fin has conseguido asumir los cadáveres que hay en tu armario. “Voy con todo”, dice La Vecina Rubia, y hay que ir con todo, pero de verdad, no solamente a un verano. Ir con todo, es convertir tu vida, en un interminable verano.
Tus planes, los míos, los de la Vecina Rubia, todos existen porque tenemos Tiempo, o al menos creemos que lo tenemos, para llevarlos a cabo. “Quiero conocer las Islas Griegas” ¡Pues vete!”. “Ojalá supiese tocar la guitarra” Dedícale las dos horas al día que pasas mirando Tik-Tok e Instagram. “Nunca he estado en un concierto de Metallica”. Compra la puta entrada y quédate afónica cantando el “Nothing Else Matters”, rodeada de cien mil personas.
Eres millonaria. Tienes lo más valioso que existe en el universo. Algo de lo que cada vez queda menos. Tiempo.
El Tiempo define nuestra existencia por la forma en que lo usamos, o por cómo lo desperdiciamos. El Tiempo, es lo único que no puedo darte si me ves por la calle, pues cada uno tenemos nuestro propio tiempo. Cada uno somos lo que hemos vivido y lo que todavía nos queda por delante, por eso debemos aprovechar cada instante.
La vida, es una experiencia que todavía no sabemos si cuando termina en esta forma, lo hace con una coma, un guion, un punto y final o un punto y aparte.
La vida, sigue siendo una hermosa incógnita en la que todos estamos inmersos. Hermosa, cruel y emocionante, porque surge cuando menos te lo esperas, sobrevive a las extinciones más colosales, y sin embargo, se puede acabar en cualquier instante.
Por eso debemos valorarla, porque por más que sea duro reconocerlo, toda la vida del universo que conocemos, de un modo certero e inevitable, tiende a Zero.









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