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Siempre estaré contigo.


Isla de Toralla

Hoy quiero dejaros por aquí uno de los relatos de mi primera obra, "Relatos para Soñar", publicada en 2019. Como siempre, lo acompaña la canción que en su día me ayudó a crearlo.

Un abrazo a todas esas personas que estáis ahí.


Da igual lo que hayas prometido, todo se romperá en algún momento. Esa promesa no durará más allá de esta vida, todo termina cuando morimos. ¿Es eso verdad, o hasta ahora nos han mentido?

—Siempre estaré contigo.

—Si le dices eso a alguien, debes sentirlo en lo más profundo de tu ser. Díselo solamente a alguien que realmente lo merezca. Tu compañía, será el mayor regalo que puedas entregar, porque una vez llegas a conocerte, una vez reconoces tu esencia y las raíces de quién eres, te conviertes en el ser más poderoso que haya existido jamás.

Ese día dejarás de temer a la muerte, pues entenderás que es un mero trámite. Una puerta que abrimos a lo desconocido. Nadie podrá herirte nunca más, solamente rozarán tu cuerpo. No alcanzarán tu centro, ése que se mantiene alejado de todo lo banal y material. Serás más solitaria, y a veces te costará conectar con las personas que te rodeen, pero no te preocupes, es porque habrás subido un peldaño más en esa espiral que nos lleva de vuelta a un origen sin final.

Cuando llegues realmente a ese punto, tendrás la seguridad que jamás has tenido, serás fuerte y podrás volverte salvaje de nuevo, pues las críticas de los demás te darán igual. Ellos no te entenderán. No sabrán porque caminas descalza por la hierba los días que ha llovido, ni comprenderán por qué sonríes a un desconocido. No serás capaz de que encuentren sentido a madrugar para ver el amanecer, ni por más veces que la pongas, captarán la magia de la canción que a ti te ha conmovido.

Tú, sin embargo, más cerca de tu esencia, buscarás la naturaleza en todo momento, porque conectándote a ella te sentirás más completa. Bañarte bajo una cascada, sumergirte en el océano y nadar, sentarte en un acantilado mirando la puesta de sol, todos esos momentos, te los pedirá tu ser, pues son los únicos objetos que podrás llevarte cuando cierres tras de ti esta puerta y afrontes un nuevo comienzo en este ciclo.

Tu mayor tesoro estará en ti misma, y será la vida que hayas vivido.

Al entender esto, muchas cosas te sobrarán, otras en cambio, adquirirán un nuevo sentido. Personas que hasta entonces no habías entendido, se mostrarán ante ti como un nuevo mejor amigo, momentos que no sabías reconocer, ahora se tornarán emocionantes y vívidos.

Nada dura eternamente, pero te prometo que siempre seguiremos unidos. Un día yo me iré, y solo podré hablar en sueños contigo. Te buscaré para susurrarte mientras duermes al oído, pero te esperaré el tiempo que haga falta. Lo haré al otro lado, para coger tu mano y seguir otra etapa del Camino.

Entonces, al haber cruzado, seremos algo más que esto. Nos reconoceremos por nuestra luz. Tu locura, a veces tan intensa, será infinita y podrás reír pasando cerca de los anillos de Saturno conmigo. Viajaremos cruzando el Universo sin tiempo que nos limite, y tú, liberada de tu forma actual, tendrás de nuevo la capacidad de expandirte a todos tus lugares favoritos. Lo harás, porque tus mapas no entenderán de distancias.

Ya sé que es difícil comprender esto que te cuento, a veces ni yo mismo lo entiendo, pero créeme, llegará el momento en que lo recuerdes, pues en el fondo ya lo sabes. Yo lo aprendí contigo.

La gravedad de una estrella tiene un límite establecido. En el umbral de esa fuerza, los planetas se mantienen girando a su alrededor, en un equilibrio que dura millones de años. Más allá de esa fuerza, la gravedad no existe, y nada es atraído. El amor, en cambio, no conoce de distancias. Si cruzaras el sistema solar alejándote del ser que amas, tu amor seguiría siendo el mismo. Las estrellas, viven millones de años, pero llega un momento en que su energía desaparece. Mueren en una explosión, y a pesar de que su luz sigue brillando miles de años más, ellas ya no existen, solamente vemos su fantasma en el cielo. El amor, sin embargo, no termina con la muerte. Por más años que pasen, no dejarás de llorar por esa persona que ya se ha ido. El amor que sientan tus hijos por ti, seguirá aun cuando tú te hayas ido.

Así pues, no creas todo lo que te han dicho. Llevamos dentro lo más inmenso que hayamos conocido, y está metido dentro de lo más pequeño que podamos medir. Es cuestión de fuerza y de equilibrio, que tú consigas sacar eso que llevas dentro, y aprendas a vivir según el código que nos rige de verdad. El del amor.

No eres quién te han dicho que eres. Eres más poderosa de lo que crees.

Suelta lo material, lo que pesa, y asciende el escalón para huir hacia arriba conmigo. Si lo haces, solamente te prometeré una cosa.

—¿Qué cosa?

—Que siempre estaré contigo.


 
 
 

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